Desde sus inicios, administración Obama anunció una agresiva estrategia para batallar lo que el Pentágono llama 'ciber-guerra'. Los grandes peligros de dicho programa yacen en el poder que otorgan a los contratistas privados.
La 'ciber-guerra' puede parecer un concepto difuso y poco claro a primera instancia. Se trata del futuro de la guerra, el aprovechamiento de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) al servicio de un ejército en combate.
A pesar de que el mundo no ha vivido una 'ciber-guerra', se cree que el Pentágono ha llevado a cabo ensayos e intentos de aplicar la novedosa estrategia bélica. Un precedente interesante fue el 'paro petrolero' de Venezuela en el 2004, en el cual los sistemas de software de la estatal PDVSA fueron utilizados para imposibilitar el trabajo de la empresa.
Hasta el momento no se ha sabido de ninguna 'ciber-guerra', aunque si han habido casos aislados de sabotaje a paginas web oficiales, entre otras acciones generalmente conducidas por 'Hackers'.
En una entrevista hecha por la revista Wired al “Zar de la Ciber-Guerra” Howard Schmidt, el funcionario de la administración Obama negó la existencia de una guerra y afirmó que más bien se trata de mejorar la seguridad de los sistemas comunicacionales e informáticos del gobierno.
Sus declaraciones – como bien apuntó la revista – contradicen las de Michael McConnell, ex-director de inteligencia nacional que testificó frente al Congreso en Febrero, afirmando la existencia de una verdadera guerra cibernética en donde EEUU estaba perdiendo.
Hoy McConnell trabaja con Booz Allen Hamilton, empresa perteneciente al Carlyle Group. En Febrero, el ex-director de inteligencia nacional escribió en un artículo de opinión su visión sobre la estrategia a seguir frente a la ciber-guerra. En el artículo, McConnell llama a re-estructurar internet, convirtiéndole en una herramienta de "geo-localización, inteligencia y análisis" para hacerlo "más manejable".
La revista Wired revela hoy que la empresa Booz Allen Hamilton acaba de suscribir una serie de contratos que suman más de $400 millones en las pasadas seis semanas, todos destinados al programa de 'ciber-guerra' del Pentágono.
Con la opinión de McConnell, sus antecedentes y los proyectos de la empresa Booz Allen Hamilton, es evidente que la re-estructuración de internet se convierte lentamente en un hecho. Los proyectos – según lo que ha sido revelado públicamente – consisten en crear “un grupo listo para combate para conducir ciber operaciones seguras dentro y a través del espectro electromagnético”, así como un sistema de “monitoreo de amenazas, detección, caracterización” entre otras funciones.
Los contratos concuerdan con la visión de McConnell, expresada en su artículo de opinión, y permiten entrever los posibles rumbos que pueda tomar la 'ciber-guerra' de Obama. El procedimiento mediante el cual se 're-estructure' la web puede ser tan engañoso que nos sometamos a él voluntariamente. No hace falta recordar que Facebook – co-propiedad de la CIA – es un instrumento único para fabricar perfiles psicológicos y recabar inteligencia. Dicha empresa fija un precedente para lo que puede ser la pretendida 'restructuración' de internet.